Y no porque golease a México, tampoco a modo de sarcasmo porque Alemania le bajara los humos. Se trata de algo mucho más importante, al menos para mí.
Sucede que desde algunos 2 ó 3 meses vengo siguiendo desde Facebook a dos cuentas argentinas: el usuario Martín Caballero, un activista de los derechos LGBT; y la página A Favor de la Ley por el Matrimonio Gay, también activista. Ambas cuentas me han mantenido constantemente informado de movimientos referentes a su tópico en cuestión que se han venido realizando desde hace ya buen tiempo, y que hoy tuvieron una satisfactoria culminación. Hoy, después de casi 14 horas de debate, el senado en Argentina aprobó el proyecto que permite que personas del mismo sexo contraigan matrimonio, haciendo así que este país sea el primero en América Latina donde rige una ley de tal magnitud y envergadura. "La Cámara alta sancionó la norma esta madrugada, pasadas las 4, con 33 votos a favor y 27 en contra, además de 3 abstenciones" (www.lanacion.com.ar). No es sólo unión civil, es matrimonio para tod@s, así, con todo y errores semánticos. ¿A quién le importa realmente a final de cuentas, que le llamen como le llamen, cuando se trata de los mismos derechos para todos?
Por alguna razón que no termino de especificar, el haberme enterado de este evento me llenó de una gran satisfacción, y también de alegría ajena. Digo que no la termino de especificar, porque no es que sea una de mis metas, acaso planes, contraer matrimonio (sea cual sea el sexo de la persona con quien lo hiciere); y califico la alegría como ajena, porque no es que yo viva en Argentina. Sin embargo, me da mucho gusto porque me hace suponer un avance positivo de la sociedad en general, me dice que el cambio está mucho más cerca de lo que se puede pensar, y me da aliento para creer que dicho cambio social, o cualquier otro que se desee hacer en pro de ideales comunes, es realizable cuando se ponen la voluntad propia y la persuasión en práctica. Es un buen putazo a la idea de "no puedes luchar contra el sistema".
Dejo esta reflexión que me encontré en Facebook, de alguna vez que en ella dejaron etiquetadas a las dos cuentas que antes mencioné. Pero antes apunto que no es que tenga algo en contra de los católicos (ni mucho en contra de la iglesia católica), es sólo que fue uno de los ejemplos que pudieron haber sido usados para el efecto que se deseó transmitir, y fue el que quien escribió la mencionada reflexión eligió.
Matrimonio entre Católicos
Estoy completamente a favor de permitir el matrimonio entre gente rara.
Me parece un gran error, una injusticia intentar impedírselo.
No son enfermos. Y pese a que a muchos no les agraden o les parezcan
extraños, son personas como cualquier otra y deben tener los mismos
derechos que los demás.
Soy consciente de que muchos comportamientos y rasgos de carácter de las
personas católicas (religiosas) como su actitud casi enfermiza para con
el sexo pueden parecernos extraños a los demás. Se que incluso, a
veces, podrían esgrimirse argumentos de salubridad publica contra ellos
(como su peligroso y deliberado rechazo hacia el preservativo). Se
también que muchas de sus costumbres, como la exhibición publica de
imágenes de torturados puede incomodar u ofender a mas de uno; pero
esto, no es razón para impedirles el ejercicio del matrimonio.
Algunos podrían decir que un matrimonio entre católicos no es un
matrimonio real, porque para ellos es un ritual, y un precepto religioso
ante su dios, en lugar de la unión entre dos seres humanos. También
dado que los hijos fuera del matrimonio están gravemente condenados por
la iglesia y sus escritos, algunos podrían considerar que permitir que
los católicos se casen, incrementaría el numero de matrimonios por “el
que dirán”, o por la simple búsqueda de sexo(otra prohibición fuera del
matrimonio), incrementando con ello la violencia en el hogar y las
familias disfuncionales. Pero recordemos que esto no solo ocurre en los
hogares católicos, y que dado que no podemos predecir el futuro, ni leer
la mente de los demás, no debemos, ni podemos juzgar la naturaleza de
sus motivaciones.
Por otro lado, el decir que eso no es normal, que eso no es matrimonio y
que debería ser llamado de otra manera, no es mas que una forma un
tanto despreciable de desviar el debate a cuestiones semánticas que no
vienen al caso: aunque sea entre católicos los derechos del matrimonio
son del matrimonio, y una familia es una familia.
Y con esta alusión a la familia paso a otro tema candente, sobre el que
mi opinión, espero, no resulte demasiado radical: tambien estoy a favor
de permitir que los catolicos adopten hijos.
Algunos se escandalizaran ante una afirmacion de este tipo. Es probable
que se escuchen exclamaciones como estas: ¿católicos adoptando hijos?,
¡esos niños podrían hacerse católicos!...a ese tipo de criticas
respondo: si bien, podría ser cierto que los hijos de católicos(que
crecen entre biblias, rezos, castigos, misas, etc..) tienen mayor
probabilidad y riesgo de convertirse en fanáticos religiosos(al
contrario que por ejemplo…hijos de futbolistas en futbolistas, hijos de
escritores en escritores, hijos de psicólogos en psicólogos, o hijos de
gays y lesbianas en homosexuales) ya he argumentado antes que los
católicos son personas como las demás; y no obligaran a sus crios a ser
lo que son ellos, y además, como es sabido, esos niños terminaran
decidiendo en que tipo de seres se convertirán.
Pese a las opiniones y los indicios; no hay pruebas de que unos padres
católicos estén peor preparados para educar un niño que los padres
normales, ni de que el ambiente religiosamente inundado de un hogar
puramente católico sea una influencia negativa para el niño, o que no le
permita formarse normalmente; además los tribunales de adopción juzgan
cada caso individualmente, y es precisamente su labor determinar la
legalidad de cada familia que desea adoptar.
En definitiva, y aunque le pese a algunos sectores, creo que los
derechos que el matrimonio concede a las parejas (obra social, herencia,
etc..) debería permitírseles a los católicos…..exactamente igual que a
los empleados, escritores, artistas, deportistas, u
homosexuales….etc.….por la única razón, de que somos todos iguales.
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Me encantaría algún día leer esta reflexión públicamente, ante un número considerable de personas. Claro, con las tildes bien acomodadas, y con algunas modificaciones menores para que suene un poquito (sólo un poquito) menos sarcástico, y por tanto, más serio.

1 comentario:
Pues ya sabes Eddy Eddy de la voz de terciopelo, que aunque tengamos posturas distintas eso no nos hace diferentes ni nos quita el gusto de ser amigos!!! :D
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