viernes, 17 de diciembre de 2010

Don't go

No quiero dejarte ir, pequeña mía,
no atino a decidir qué es lo mejor para ti,
no sé decir qué es más cruel para ti;
si seguir tu vida de relativa incomodidad pero atesta de amor
o limitarte un tanto mi amor pero llenarte de confort.


Si te vas te extrañaré horrores,
de sólo imaginar llamarte sin que contestes me dan ganas de llorar
de sólo pensar que al salir a mi patio éste se encontrará vacío... 
es más, ni lo quiero pensar!


Me acongoja creer que me puedas extrañar,
no quiero alejarme de tu próximo hogar y ver tus orejas erectas,
ni a tu rostro (me niego a negar que tienes uno!) de desconcierto pues no sabes por qué me voy,
o cuándo regresaré.


Hoy me di cuenta que eres mi mejor amiga;
nadie nunca me regaló tanto afecto ni me aceptó tantas caricias,
nadie nunca vio tantas lágrimas mías,
nadie jamás me esperó como tú.


No quiero dejarte ir, hermosa criatura,
¿quién te ha de dedicar tantas palabras estúpidas, tanto amor incondicional?
¿Y quién me ha de aceptar tan así sin más?





Dedicado a Saya, mi perrita.

martes, 7 de diciembre de 2010

Unas Confesiones Antes de Comenzar Psicoterapia

A ver cómo le hago, pero iniciando mi octavo tetramestre en Psicología empezaré también a ir al psicólogo. Casi con seguridad será con T, una profesora que recién me comenzó a dar clases en el período que estoy por finalizar.
Si bien creo fervientemente que la psicoterapia es una herramienta poderosísima para el autoconocimiento, siendo ésta a su vez una de las razones con más peso para empezar con dicho proceso terapéutico (recordemos que me encanta el autoconocimiento), existen, mis confidentes lectores, otros cuantos motivos más que me están impulsando.
Uno de ellos es viejísimo y si me han venido siguiendo desde mi blog anterior, no les será sorpresivo enterarse: se trata de mi terror a la muerte, más bien a mi no-existencia, que aunque bien controladito lo tengo, alejado en esencia de mi conciencia, tan pronto lo pienso y dejo fluir me acongoja horrores. Actualmente estoy enterado de que un temor o preocupación excesiva acerca de la muerte suele relacionarse con necesidades neuróticas de control, pero esto va más inclinado a un miedo generalizado con temas de la muerte, tanto de la propia como de las personas significativas; a mí la única que me provoca tales reacciones es la mía, y estoy interesado en conocer la génesis exacta de dichas reacciones, no solo una aproximación general...; es un asunto que realmente deseo trabajar en sesiones con psicólogo, más allá de la autoterapia que es inherente a la consecución de conocimientos en la materia por estudiar la carrera.
Otro es mi aversión y/o ridiculización de los asuntos religiosos con mis futuros pacientes. Si bien personalmente me siento muy satisfecho con mi relativismo ideológico, que en esta área en particular toma actualmente forma de algún punto entre apateísmo y agnosticismo, me he dado cuenta en mis prácticas con pacientes y aparte cuando conozco gente nueva, que cuando éstos y aquéllos hablan de sus creencias religiosas (católicas) me producen cierta apatía (léase contratransferencia si quien lee está letrado en psicología) que me es más o menos difícil de superar. De hecho, hace poco, platicando con un chico que me gustaba, de pronto escuché que al final de una oración completó con "si Dios quiere", le pedí que me repitiera y dijo una vez más dicha oración + el  "si Dios quiere"; fue contestar de mi parte con un "aaah" que quería ser empático pero que dudo mucho haya sonado así.Y no es que después de eso me haya dejado de gustar, pero sí me hace sentir extraño el convivir tanto con creyentes y ser tan discrepante con sus creencias..., con este sujeto en particular, que es bueno como el pan, por poco me siento un perverso. Deseo trabajar en terapia tal aversión y hallar la forma de no desestabilizarme cuando en mi futura práctica aparezca el tema.
El siguiente motivo es uno que francamente no hay quien no trabaje en terapia. Se trata de mis desilusiones, impulsos reprimidos de coraje y en general cualquier otro sentimiento negativo que me hayan causado mis padres a lo largo de mi existencia. Pienso que estoy actualmente como un 80% consciente de estos detalles intrapsíquicos, la forma en que actualmente impactan en mi comportamiento, personalidad y demás, y probablemente by myself pueda seguirlos trayendo a mi conciencia, pero nada mejor que ayuda profesional para lograr un "eureka!" completo.
Este último es del que más me cuesta contarles. Se trata de un pensamiento desagradable que me ha seguido muy aisladamente desde hace tiempo, pero que a últimas fechas se me ha presentado de manera peligrosamente frecuente, tal vez convirtiéndose en obsesión. Y lo que es todavía peor, creo que para deshacerme de dicho pensamiento finalmente, entre ayer y hoy, he recurrido a ciertas conductas que probablemente puedan ser consideradas compulsiones. No diré precisamente de qué versa mi pensamiento obsesivo, sólo puntualizaré que es bastante desagradable. No sé a qué se deba que se me esté presentando tanto, pero entre mis conjeturas están: 1, una salida a la ansiedad que de hecho me está provocando mi relativismo ideológico (no que muy satisfecho con él xD), más precisamente en cuestiones de doble moral; 2, un inconsciente deseo de ser castigado por mis impulsos homosexuales (sepan que por muy openminded que se las dé uno, siempre queda la inconciencia de lo que de pequeños nos enseñaron que estaba mal), pero si éste fuera el caso en realidad no veo qué cosa pudo precipitar que actualmente se me esté incrementando tanto la obsesión; y 3, que sea una salida a mis pulsiones agresivas dirigidas contra mí mismo por una pasividad en mi papel familiar, cuando tengo en mis narices a dos padres hiperpatológicos en el ámbito psicológico.
Hay más pequeños motivos, desamores, etc. que me gustaría trabajar en terapia, pero de los que quería hablar aquí en Afterdramances ya les conté. ¡Vaya! Releyendo me doy cuenta que ésta debe ser la entrada con más terminología psicológica que he creado jamás. Espero no haberlos aburrido y haberme dado a entender claramente. Hasta la próxima!

martes, 30 de noviembre de 2010

Fin de Semana en el DF y Querétaro (última parte)

En un principio tenía pensado solamente terminando el concierto regresar para Vicky Ranch, pero mis padres me convencieron para que me quedara en el DF el viernes y reunirme con ellos el sábado en Querétaro, al fin que sólo distan unas 2 hrs un lugar del otro; allá habría una fiesta de cumpleaños no recuerdo bien de quién, pero creo que del tío Leo. Entonces ese viernes lo pasé junto a R en la oficina de G, leyendo un poco de mi antología sobre Diagnóstico y Tratamiento de Síndromes Psiquiátricos en Niños, jugando otro poco de PS3, paseando un tanto en el centro comercial de Santa Fé, viendo algunos capítulos de la serie Cuentos de la Cripta que R compró en Mixup, yendo varias veces al baño, que dicho sea de paso es el más bonito lugar para defecar al que he ido en toda mi vida y además tenía un aromatizante y un jabón líquido para manos que olían deliciosos. Al final del día aproveché para tomarme unas fotos según yo muy sordeadamente con la transmisión del Atomix Live de fondo. Lástima que C no se alcanza a ver bien. :(


Ese día en la noche quise escuchar una o dos canciones del disco que había comprado, Revamp. Miré el estéreo de la casa de mis primas, empolvado, y me dije "a lo mejor ni sirve bien, no te conviene poner tu disco nuevo, qué tal si te lo friega?", pero no me hice caso. Le di a open/close y justo cuando iba a terminar de colocar el CD, la muy puta plataforma se cerró sola llevándoselo mal puesto :@. La cosa esa dio vueltas y vueltas como poseída y pude escuchar cómo mi disco se rayaba, le aplané mil veces a open/close pero o bien no reaccionaba o lo hacía a medias, y cada que regresaba daba más vueltas. Por fin, después de unos 5 insufribles minutos la plataforma se abrió del todo, retiré de inmediato a Revamp y vi trastornado las rayas que se le habían hecho. Un rato después mi bro conectó la PS3 y yo inserté mi CD en ésta, comprobando que no había sido afectado para nada, phew; en todo caso nada más llegando a mi casa lo grabé en mi laptop y lo guardé celosamente en su cajita.

El sábado nos levantamos a una hora por fin decente (como a las 9 ó 10) y G nos llevó a almorzar a Mikasa, un market-restaurante oriental, sitio que según él me encantaría. Tenía razón, comimos y disfrutamos como asian pigs: por fin probé de esas bolitas de pulpo que siempre quise comer, también deglutí pollo empanizado relleno de requesón (según queso crema), pollo con papa empanizado, salmón empanizado, brochetas de no sé qué en salsa bbq, arroz con camarones y pollo y me quedé con ganas de probar muchas otras cosas que igual lucían deliciosas. Sin embargo y por extraño que pueda parecer, ahora que escribo esto no se me deja de revolver el estómago con un asco que no he podido superar, en especial por las condenadas bolitas de pulpo, que a 2 meses de haberlas comido me provocan náuseas de sólo pensarlas, y es que ese mismo día en la tarde me dio una fiebre horrible que seguramente condicionó a mi organismo a sentir aversión ante lo que cree causó dicha infección, pero que en realidad era una faringitis que quién sabe quién me pegó, y que después supe fehaciente pescaron también G, R, C, y muchas otras personas tanto allá en el DF como acá en Vicky Ranch (de hecho todo mi grupo de psicología). Lástima, yo tengo el borroso recuerdo de que en su momento me fasciné por la comida. Btw, los 3 platillos fuertes de tanto jueves, viernes y sábado fueron tipo oriental (no les conté que el viernes me comí una orden de sushi philadelphia y una ensalada en el mall Santa Fé).


Acompañé la vasta comida en Mikasa con té verde y mi primera vez bebiendo cerveza Sapporo

La central de autobuses de Querétaro, a la que llegamos como a las 4pm, era un lugar muy bonito, más parecido a una plaza comercial que a lo que yo tengo esquematizado en mi cabeza como una central: pestilente, sucia, con drogadictos y demás marginados deambulando por doquier, deprimente. Lo que sí fue triste fue que nos faltó un peso para completar el taxi que teníamos que pagar por adelantado antes de tomarlo, pero mi bro lo pidió a alguien de la fila que se lo obsequió de inmediato. En camino a "La Hacienda", lugar rústico donde viven mis otras primas hermanas de las del DF e hijas del festejado, la fiebre ya me estaba empezando a joder.

Fue llegar, saludar afectuosamente a mis padres y luego a toda la ronda de familiares que ya estaban terminando la hora de la comida. Me sentí muy a gusto conmigo mismo saludando bastante asertivo y seguro a estas personas que no veo muy seguido, máxime porque traía casi un tono más abajo la voz de lo de costumbre (combinación de la gritadera en el concierto y la faringitis que me empezaba a cargar), lo cual me confería una voz más aterciopelada y fregona que la de por sí, modestia can go to hell. Rechacé las invitaciones a comer pues aún sentí las bolitas de pulpo (ew) tocándome la úvula, mi prima C me pidió que le ayudara con su tarea de inglés, a lo que accedí a regañadientes. Me dieron una cápsula para la fiebre y un té, con lo cual me sentí mucho mejor. En la cena familiar ocurrieron dos cosas dignas de ser contadas. La primera de ellas fue un momento magistral, cuando mi prima L alegó que no sabía donde estacionar su camioneta para que no quedara muy lejos de la casa; el festejado sugirió que atrás de su vagoneta, a lo que L respondió "nombre, la tuya está bien larga..." y calló de súbito. Fue hermoso que en la mesa se hizo el silencio, yo quise echar una carcajada pero luego la seriedad de todos me hizo creer que no hubiera sido buena idea, volteé a ver a una tía que bajó apresuradamente la mirada y luego a mi mamá, que con la vista caída tenía una sonrisa con todos los dientes de fuera, después el primo P habló y de pronto la gente empezó a tomar color y a conversar como si nada. Vaya dinámica familiar podrida en buenas e hipócritas costumbres. :L La otra cosa que sucedió fue cuando, hablando de mi fiebre, el tío L sugirió muy estúpidamente que podía deberse a que extrañaba a la novia que había dejado en Victoria. Me reí y dije mirándole a los ojos: "tal vez", luego lo ignoré y seguí cenando. El tío L suele ser especialmente castrante en insistirme preguntando por "las novias" y demás, y antes me producía cierta amount de ansiedad el tenerle cerca, pero últimamente puedo reportar felizmente que le corto las conversaciones muy tangencialmente y sin inmutarme.

Esa noche dormí alguna hora a lo sumo. A mí la fiebre me hace una cosa particularmente espantosa, que es el desarrollo de pensamientos obsesivos; una y otra vez me vienen a la cabeza frases o imágenes aparentemente aleatorias, intrusivas, me resulta imposible sacármelas, me taladran la mente y me hacen revolverme entre las sábanas hasta el cansancio, sentarme, levantarme a caminar y en general me mantienen irritablemente despierto. A la mañana siguiente continué medicándome y partimos hacia Vicky Ranch antes del mediodía, sintiéndome ligeramente mejor.

Ya acá me diagnosticaron la faringits y sufrí sus secuelas por cerca de dos semanas, luego me quiso dar conjuntivis y así anduve de debilucho como un mes, pero ya eso es parte de otra historia (que no les contaré :3).

End.

sábado, 30 de octubre de 2010

Fin de Semana en el DF y Querétaro

Esta historia comenzó un miércoles por la noche. R, el amigo de mi hermano me había completado una semana antes el pasaje de 766$ para viajar en ejecutivo hacia el Distrito Federal el día 29 de Sept. a las 9 pm; el miércoles del que les hablo. Llegué a la central acompañado por mis lovely parents, cargando mi mochila de viaje, un catre y una épica maleta de tela que mi mamá había confeccionado para que llevara sábanas y colchas al nuevo domicilio de mi bro. Ni prestos ni tardos abordamos el autobús, luego de que mi padre me ayudara con el equipaje y de despedirle con un abrazo.
No sé realmente si fue porque no soy un ejecutivo o cuál fue la razón, pero salvo el sandwichito caliente, las chips jalapeño y la botella de agua que me obsequiaron al inicio, el viaje de aproximadamente 11 hrs. me pareció muy incómodo y fraudulento para semejante cifra de dinero: el autobús olía mal desde que entramos, las pantallas eran muy pequeñas y desde mi asiento no alcanzaba a ver bien la que estaba más lejos, mientras que la más cercana me hacía doler el cuello por la posición en que me mantenía; la primera película, Coraline, nos la pusieron desde poco después de su segunda mitad, la siguiente fue Bolt y bah, se acabaron las películas; el asiento a pesar de ser muy grande no me hacía sentir comfy de ningún modo y lo peor de todo, el autobús se quedó varado durante cerca de hora y media a mitad de carretera, quién sabe por qué. Ni acompañado por mi celular equipado con playlist de viaje pude dormir la gran cosa, y creo que eso fue principalmente lo que me irritó.
Llegamos más o menos a las 8 de la mañana a la central del DF, luego de un tráfico no tan pesado y de ver colonias y colonias horribles por mi ventanilla, incrustadas a la fuerza sobre cerros desnudos y cruelmente rebanados. El día estaba más frío de lo que esperaba y mi chamarra parecía insuficiente, pero sólo mientras me adaptaba al nuevo clima. Mi bro nos encontró con facilidad extrema, cosa que no esperaría en un lugar tan concurrido, y no bien dijimos hola ya estábamos caminando a 7 u 8 km/hr (ahora que uso caminadora eléctrica puedo darme el lujo de saber estas cosillas, jijiji) hacia la estación de metro, que quedaba nada lejos. 

Ahí le metimos otro medio km extra de velocidad para poder alcanzar a mi hermano, quien nos empujaba y apremiaba para ir aún más rápido mientras nos preparaba, parafraseándolo, a encontrar las narices más grotescas jamás antes vistas, hasta añadiendo que seguro Greg Capullo se había inspirado en el DF para sus posteriores trabajos en Spawn y demases. Ya veremos, pensé. Tuve mi primera experiencia en el metro subterráneo y en general en un transporte público que fuera sobre rieles, y no estuvo tan mal; de hecho generalizando los viajes en metro fueron lo más soportable luego de los interminables recorridos en microbús y taxi. 

En fin, avanzamos entre ríos y cascadas de gente para salir de la estación y aventarnos a un microbús que nos dejó después por una calle, misma desde la que caminamos unas tantas cuadras para llegar a casa de las primas, ésas con las que mi bro se está provisionalmente quedando. Llegamos flashly, R y yo casi jadeando por el ritmo con que nos traía el vato, convencidos de que los mexiquenses no tenían cómo tender a la obesidad con esas condiciones de vida. Entramos también flashly a dejar el equipaje, tristemente metí al refri los tamales que mi lovely mom nos había hecho porque no tendríamos tiempo para desayunar, medio nos dimos una arreglada y salimos even faster a tomar un taxi que nos llevara a donde un compañero de trabajo de mi hermano. Por el camino pasamos el ángel de la independencia, un monumento de Diana Hunter (uno de tantos en el país), el palacio de los deportes, muchos museos y lugares turísticos que encantado me hubiera bajado a visitar, pero íbamos con prisa, así que no sería sino hasta otra ocasión. 


Nos bajamos en una avenida céntrica y nos pusimos en marcha a buscar el depto. del susodicho. Mi bro no sabía bien cómo llegar así que dimos varios rodeos antes y hasta nos encontramos con la agradable sorpresa de ver (flashly) una demolición de un Burguer King; en el lugar fue bastante cómico escuchar a un tipo hablando por celular, diciéndole a su interlocutor “no, es que o sea, ya es irremediable” o algo así. Ya cuando dimos con el sujeto que buscábamos, tomamos otro taxi que nos llevó hacia casa de otro fulano, aquél que rentaría un departamento a mi hermano y con quien éste apenas iba a hacer contrato.
R y yo nos quedamos afuera de la casa mientras ellos hacían sus trámites, y esperamos una cantidad de tiempo muy dolorosa tomando en cuenta mi casi estado de inanición. Con todo, vi a un nada despreciable tipo que a su vez echaba miradas hacia nosotros a través de sus gafas oscuras mientras se volcaba unas gorditas con una mano y con la otra sostenía la correa de su perro french poodle, en la esquina más próxima de la cuadra. Dejé a R para caminar hacia allá, acercarme al tipo, curiosear, deshacerme del aburrimiento y olvidarme del hambre. Resultó que cuando pasé me di cuenta que el vato estaba sentado cruzando las piernas muy gayly, traía unos tenis prácticamente de niña, y me devolvió sin pena alguna todas las miradas que le espeté, sin dejar de platicar con un sujeto mayor y decididamente maricón (pude notar por su voz). Di vuelta a la esquina y luego regresé esperando barrer y ser barrido de nueva cuenta, cosa que sucedió. 
(obvio no es éste, pero no le tomé fotos u.u; más o menos así sería sin playera, I guess)
No me la creía, el vato estaba absolutamente bueno, de una estatura de 1.85 aprox., piel morena clara, brazos y pectorales marcados, torso largo, cabello negro desaliñado, barba sexy, facciones atractivas, frescos labios rosados, trasero firme; algún defecto debía tener, ¡seguro era bizco tras esos lentes! Cuando regresé a lado de R él quiso ir a buscar una tienda y anuncié felizmente que había encontrado una, adivinen dónde, justo al doblar la esquina. Nos dirigimos hacia allá, y tanto de ida como de vuelta el individuo no dejaba de verme ni yo a él. Ni de lejos nos olvidábamos, así que yo empecé a idear algún plan para llegarle al tipo. Pero pensé que con la prisa con que según estábamos ahí, mi bro en cualquier momento saldría y me llamaría a seguir en su desquiciada carrera por las rutas mexiquenses. Pensé en sólo darle mi número y luego quedar en verlo en algún lugar público, pero luego creí que no sabría andar yo solo y en el intento entorpecería todos los planes de mi hermano. Con todo, fue más irracional que otra cosa aquello que me hizo no aprovechar la oportunidad, es decir, más allá de las dificultades que hipotéticamente tendría para armar algo con el vato, fue mi inconsciente quien me saboteó y paralizó, no la razón. En fin, cuando terminó de comer se levantó, se despidió de su fagot friend y se marchó llevándose con él las esperanzas de satisfacer a mi libido.
Pasó otro buen rato que R y yo ‘aprovechamos’ platicando videos de youtube antes de que mi bro y su compañero salieran apresuradamente para dirigirnos ahora sí a sus oficinas de trabajo. Conseguimos un taxi hacia Santa Fé, pero por malos entendidos que nunca sabremos a qué se debieron (mi hermano dice que el taxista estaba sordo o mentalmente retrasado) llegamos al desierto de los leones, un hermoso lugar frío que olía delicioso a pino y que tenía finta de bosque de película hollywoodense. Lamentablemente ése no era nuestro destino, así que tuvimos que alejarnos y retomar la ruta hacia Santa Fé. Llegamos luego de un buen rato al edificio donde G (siento que estoy repitiendo demasiado “mi bro” y “mi hermano” así que ahora también será “G”) labora, y aunque R estaba terco de llegar a visitar sus oficinas, impuse mi hambre ante cualquier otra situación. G nos envió a la plaza comercial cercana para que buscáramos algo de comer y dijo que a las 4 ó 5 nos iría a encontrar, así que nos separaríamos de él mientras estuviera trabajando.
Si bien el lugar estaba a escasas tres o cuatro cuadras, nos tomó algo de tiempo hallar el camino hacia éste ya cuando lo teníamos frente a nuestras narices, pues no aparecía visible de ningún modo desde donde nos encontrábamos. 


No sé si por intuición, R nos condujo a un cuartito de lo más equis, sin anuncios ni nada, que sin embargo tenía unas escaleras hacia el estacionamiento de Liverpool. Una vez que salimos de dicha tienda vagamos entre los demás establecimientos buscando un buen rato el piso de fast food, sin much éxito. Tal vez después de unos 20 minutos dimos con el lugar. Me pareció muy detestable la estrategia con que los negocios competían unos con otros, mediante 2 ó 3 empleados que bombardeaban a la gente repartiéndole volantes a discreción y explicando cómo armar combos y demás mamadas, cosas que ya estaban impresas en los mismos anuncios y menús fijos de los locales; I mean, lo que me molestaba era la contaminación de papel que suponía aquella mercadotecnia, y la invasión a mi espacio y a mi libre, introvertido y perezoso tiempo de decisión. :I Terminamos eligiendo bufé de comida china, que si bien estaba muy rico, tenía un precio desproporcionadamente alto para ser una ración que apenas me llenó en un 70%. Yo pagué, así que quedó saldada mi cuenta por el boleto ejecutivo que R me completó. Cuando terminamos nos dispusimos a vagar mientras hacíamos tiempo, y fue así como llegamos a la Apple Store. 


En seguidita estaba Mixup, y sólo Dios sabe la sorpresa que experimenté allí al adentrarme a la sección “metal”. No esperaba para nada encontrarme discografías completas de mis bandas favoritas, ahí estaba la de Leaves’ Eyes, la de Epica, sencillos raros de Tristania y el nuevo disco de la misma banda, el digipack del nuevo disco de Tarja…, el nuevo disco de la nueva banda de Floor :D, Revamp; tomé este último prácticamente convencido al instante de que lo compraría. Luego me puse a buscar Black Symphony de WT, que también encontré, pero estaba en quinientos y cacho: no lo completaba. Después de ver tristemente que no podría comprar más de un disco y mientras R también se perdía en sueños entre películas y demás salimos de la tienda, yo con Revamp en mano y mi acompañante con la promesa de volver al día siguiente a comprar unos cuantos artículos. 


Entre tanto, le envié un sms a mi bro para decirle que queríamos visitar sus oficinas antes del concierto, así que preferíamos alcanzarlo a que él a nosotros, y al rato me respondió que a las 4:30, pero demasiado tarde, pues para entonces ya habíamos llegado a la primera planta del edificio donde se encontraba la empresa. Faltaban unos diez minutos para las 4. A pesar del mensaje y mis advertencias, en un arranque de terquedad y estúpida estrechez cerebral R pidió que se avisara a G que ya habíamos llegado y queríamos pasar. Total, nos pasaron. Como supuse G se molestó porque llegamos antes, así que nos condenó a pasar el tiempo restante, que ahora vociferó sería hasta las 5, arrinconados en una mesita sin estímulos; aunque eso sí, antes nos presentó muy formalmente a sus compañeros de trabajo. Uno de ellos, a quien llamaré C, me pareció algo atractivo; más adelante comentaré un poco más de él, máxime porque nos acompañó al concierto… ¿a cuál concierto? ¡Pues al de KISS! Oh, sí, se me había pasado comentar que el propósito principal de este viaje era precisamente el de asistir al concierto que KISS daría el jueves 30 de septiembre en el palacio de los deportes, es decir la noche de este acarreado día.
            Salimos R, G y yo de las oficinas e hicimos un tiempo considerable de camino para llegar al lugar donde se daría el espectáculo a las 9 pm. Cruzamos un puente peatonal y desde las escaleras de éste hasta la entrada al sport palace, recorrido comprendido por más o menos unos 300 m, se extendía todo un tianguis pirata de chucherías con motivos KISSeros, abarrotadísimo por cientos (tal vez miles) de sujetos que iban y venían con sus camisas, maquillaje, pulseritas o cualquier otra cosa alusiva y que los hacía distinguirse del resto de la gente por su apariencia que claramente anunciaba irían a un concierto. 


Nos metimos por la sala 6, que era para los que teníamos boletos de pista ;D, nos encontramos al cabo de unos minutos con C y alrededor de las 9 nos metimos de lleno al palacio, haciéndonos lugar en una décima o doceava fila imaginaria. Había unas chicas sexies tocando algo tipo rock n’ roll con vocalista contralto o mezzo a lo sumo. Sólo alcanzamos a escuchar una canción de ellas y luego entró una banda creo que gringa, The Envy, la cual fue súper abucheada y violentada por la enfurecida y patana audiencia (casi en su mayoría), la cual aparentemente deseaba pasar otra media hora sin hacer nada en lo que entraba KISS. Si bien estoy de acuerdo en que la banda esa tenía absolutamente nada que hacer como telonera de los Kaballeros Inducidos al Servicio de Satanás (sic.), pues tenía toda la finta de una teen rock band, por unos minutos me pareció detestable la actitud de la gente a mi derredor, en gran parte porque nada haría que KISS saliera antes…, pero equis, al cabo de un rato pude disfrutar de una que otra canción de The Envy y reírme de uno que otro comentario mamón vociferado por la audiencia o uno que otro proyectil cayendo sobre los desubicados americanos. Creo que eran como las 10:00 cuando cayó el telón y en las pantallas se anunció a los miembros de KISS caminar desde los camerinos hasta el escenario. El baterista comenzó a tocar y luego, en una visión alucinante, colorida, casi psicótica entraron Paul Stanley, Gene Simmons y Tommy Thayer sobre una plataforma que los dejó tocando y cantando Modern Day Delilah.

A grandes rasgos el show, que era más un espectáculo que un concierto, sin que esto connote algo negativo, duró cerca de dos horas, fue realmente increíble; sólo he ido a otros dos eventos musicales internacionales, Within Temptation y Aerosmith, y sin titubear puedo decir que éste ha sido con creces el mejor. Con gran regocijo vi, disfruté y grité todos los clichés de la banda: Gene escupiendo sangre y luego elevándose sobre las luces para cantar I Love it Loud; Paul volando sobre el público (lo tuve a unos dos metros encima de mí! :D) para cantar en otra plataforma una versión pesada de I was Made for Loving You (de mis favoritas de la noche); el mismo Paul hablando en español y cantando uno que otro pedacito de canciones hispanas (cucurrucucúúúú); el Spaceman arrojando fuegos artificiales de la punta de su guitarra y otra divertidísima que no me sabía: Eric Singer sacando una bazooka y deribando pequeña parte del escenario con su pirotécnico disparo; las clásicas canciones: Deuce, Love Gun (que fue la que más disfruté, haciendo headbanging al ritmo de la batería lml), Detroit Rock City, Firehouse con todo y Gene escupiendo fuego, Black Diamond, etc.

         Grité “yeah!”  y “woooo!” como mil veces, y es que fue sensacional que Paul, el vocalista principal, ha sido además el mejor animador que he conocido, haciéndonos desgarrar la garganta cada que tenía oportunidad, a tal grado que cuando faltaban unas 5 ó 6 canciones yo ya estaba que me moría por que se acabara el concierto, destrozadas como estaban mis cuerdas vocales de tanto responder sus preguntas y exhortaciones a rockear. Grité cada mamada que se me ocurrió y en cada voz que se me pegó la gana, y no supe si fue una idea delirante de referencia o si de verdad sucedió, pero me dio toda la impresión de que un sujeto rubiecito con apariencia emo-fresh que nada tenía que hacer en un concierto de KISS (a lo mejor iba a ver a The Envy), que estaba a un lado y un poco enfrente de mím volteaba a verme en repetidas ocasiones entre divertido y extrañado; en un punto se acomodó más cerca de mí y con su celular (vi claramente) según el muy sordeado se puso a grabar sonido, es decir, sin video, supuse que para captar las estupideces que yo gritaba, aunque como digo tal vez sea puro delirio el mío. Total que en caso de que ése hubiera sido el caso, permítaseme la redundancia, decidí tomar venganza al acabar el concierto, pasando por detrás de él y propinándole El Llegue más extremo que haya recibido en su vida (con ropa). Casi lo violé allí, aunque en todo caso se veía medio jotinga, así que muy muy mal no creo que la haya pasado.




         Prácticamente se despidió KISS y nos empezamos a movilizar para salir del palacio, así sin gritar “otra, otra!” y sin expectativas de que regresara ni nada, supongo que porque habíamos quedado muy satisfechos. Afuera yo y mi bro medio compartimos disfónicas experiencias en lo que encontrábamos a R. Una vez reunidos, nos entremezclamos de nueva cuenta con los ríos de kisseros para salir del lugar, parándonos aquí y allá en lo que G, C y R buscaban souvenires que les convencieran. Creo que fue entre todo ese tumulto que C me empezó a parecer sumamente atractivo, enchamarrado en aires de indiferencia y badassness, alto, de cabello mal peinado y parándose en poses de galán que no sabe que lo es. En fin, desafortunadamente tomamos taxis distintos separando así caminos con él, quien antes de marchar llegó apresuradamente a nuestro vehículo pidiendo 5 pesos que le hacían falta para completar la exorbitante cifra típica de pasada la media noche; no bien había terminado de pedir el dinero ya tenía yo una moneda de diez pesos saliendo por la ventanilla del copiloto, muy en plan de “toma…, nonono, al contrario gracias a ti, sísísí, de antemano :E”.
Llegamos a la casa de mis primas y todavía no me salía más que un hilo de voz gravísima, más que la de costumbre. G sugirió que nos acostáramos de una vez pues en no muchas horas (eran pasadas de las 2) tendríamos que levantarnos para ir a su trabajo, pero ni madres, en todo el día no me había comido más que un deficiente platillo bufé y el refri estaba lleno de tamales, así que me hice de un asqueroso comal para empezar a calentar los míos, y así, esquivando polillas y otros insectos no más agradables tomé un asqueroso vaso que medio tallé con la asquerosa mezcla que supuse era el jabón lavatrastes, teniendo de esta forma una aun así rica y provechosa cena antes de ir a dormir.
         Puf, ya me cansé de escribir y rememorar. Bueno, pronto les traigo una segunda y tal vez tercera parte de esta reseña. :D 

Intermezzo

Qué delicioso es tener éste, mi propio sitio, que es como mi casa cibernética, donde me siento tan a gusto rodeado de lo que yo mismo he moldeado. De solo estar aquí, con la página abierta, me siento tan Éddy.
Pronto, reseña del viaje a DF y Querétaro.

martes, 14 de septiembre de 2010

Un Libro para Leer y un Mensaje que Escribir

Para mí representan en conjunto una gran oportunidad. Si bien prefiero las novelas, también gusto mucho los libros de divulgación científica, los de consulta, las enciclopedias, también los blogs y las revistas, las columnas, algunos poemas sueltos y por qué no, una que otra nota de facebook. A riesgo de sonar a frase de biblioteca colgada en una pared, un libro significa un diálogo interno contigo mismo, o con un autor de argumentos tácitos, una confrontación y reconciliación de ideas, una brillante chance de sentirte identificado con los pensamientos y formas de ver la realidad de alguien más, de reafirmar tu postura cuando es distinta a la del autor o de reconsiderarla porque éste arguye de formas muy convincentes, aun con la violencia con que probablemente golpea tus propios esquemas del mundo. Lo anterior es con seguridad algo posible en una discusión cara a cara y oralmente, en una fresca charla de plaza, sala o sobremesa, donde además tienes oportunidad de intervenir con expresiones físicas afectivas si la situación lo amerita, donde además los gestos y el calor humano son percibidos y analizados, o implícitos, inadvertidos. Por supuesto, también me encanta salir y platicar con alguien sesudamente (del mismo modo que gusto de salir y platicar sin ton ni son, sin más ánimos que los de reír y divertirme), sé que la abstracción conjunta y espontánea produce frutos maravillosos, pero en esta entrada es la magnífica expresión escrita aquélla que quiero ensalzar.
Al escribir, cuando lo hago inspirado, cuando lo hago porque quiero, planifico con gran esmero mi mensaje, éste no es una bomba de tiempo como aquélla que amenaza con explotar para que salgan las palabras cuando un interlocutor me habla y espera respuesta frente a mí, con cara de interés o cual sea el sentimiento que le envuelva dependiendo el mensaje y las situaciones en cuestión. Al escribir no espero una respuesta inmediata del mismo modo que nadie me la pide a mí, así que puedo seguir con mi mensaje sin que éste sea manipulado por cuestiones de exigencia social, las mismas que puedan ser ocultas bajo la cobija de una excelsa racionalización o deliberada confusión semántica cuando se me concede el tiempo suficiente para hilar y crear. Al escribir tengo espacio de sobra para tejer el mensaje de tal modo que mi lector objetivo y nadie más lo comprenda, o si lo que quiero es que no lo comprenda (o al menos parte de él), también para ello poseo tiempo. Cuando escribo sé que lo que redacto es mío y que nadie más pudo haberlo hecho, pues nadie más posee mis experiencias y conocimientos, nadie tiene mi historia por detrás, marcándole las mismas pautas que hacen que yo escriba de los temas que hago, que exprese las incertidumbres que me aquejan, que redacte con el estilo que hago, que haya leído justo los libros y textos que yo y que por tanto influyen en dicho estilo, etc.
Al leer de alguien puedes o no reconocer  todo esto, ello depende de tu propia sensibilidad adquirida por lo que tú mismo has escrito y tu autovigilancia de cómo, por qué y para qué lo haces, y probablemente de algunos otros factores que no son de esta entrada responsabilidad comentar. Aparte del mensaje (o conjuntamente con él) en sí que lees, que puede ser ya por la sola concepción de su contenido todo un prodigio de la imaginación, reflexión, abstracción, descripción, memoria, etc., están todos esos elementos mencionados en el párrafo anterior, la laboriosidad en la elaboración del mencionado mensaje, la intención que tiene (hell, ahora tal vez suene a manual de Taller de Lectura y Redacción), el lector objetivo, las manipulaciones, intentos de confusión semántica, y lo que más me atrae, la historia biográfica que el autor sugiere por los temas que toca, sus incertidumbres, deseos, estilo de redactar, etcétera.
Si escribes y lees, como yo, cada libro, columna, blog, nota de facebook o lo que sea que haya sido escrito por alguien, es una oportunidad de oro de conocer a otra persona, conocerte más a ti mismo por ponerte en duda y/o reafirmar tus posturas, de entrar en diálogo con humanos que probablemente nunca conozcas (o que conozcas mejor de lo que ellos puedan llegar a imaginar) y en conflicto contigo mismo, lo cual es un paso importante en la evolución y transformación de quien eres y quien quieres llegar a ser. En mi experiencia personal, si hay algún autor que adoro por identificarme y hallarme en cada uno de sus personajes (o bueno, en muchos de ellos), de sus diálogos y narraciones, presentaciones, epílogos y entre líneas, ésa es Anne Rice, de quien siempre me es un gusto leer por sendos motivos. 
Leer y escribir es para mí, más aún, un espacio para disfrutar la compañía de mi sombra y de nadie más, gozo que no deja de encerrar un valioso redescubrimiento y forjamiento de autoncepto. Es un gozo que no implica por su propia naturaleza aislamiento social, de ningún modo.

viernes, 6 de agosto de 2010

Materialism, Matter of Time & Eventual Sinsolución

He aquí todas las cosas que deseo para mi cumpleaños, este 29 de Agosto.

Una memoria externa, hardrive o como se diga, de mínimo unos 80 gigas. Me siento desprotegido teniendo tanto material emocionalmente importante (documentos, música y fotos) en mi laptop y que sólo exista ahí, ¿qué tal si se le acaba la vida (ya tiene más de 2 años), se descompone o la infecta un virus que me borra todo? D;

Un teclado. Lo sé, lo quiero desde hace diez eones.

Black Symphony, de WT. Again, soy un disco rayado.

El CD de Revamp, la nueva banda de Floor Jansen, también In Your Room de Agua de Annique.

Ropa. Tengo años usando la misma. u.ú

Dinero en efectivo! Especialmente para 3 menesteres: viajes a congresos de psicología, viajes de placer; tomar terapia privada psicológica (ojalá psicoanálisis); y para meterme a clases de yoga.


Pero son eso, sólo deseos en mi cumpleaños; lamentablemente no se verán convertidos en realidad para ese momento.

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Hay ahí 2 cosas que llevo queriéndolas desde hace un buen tiempo, como se habrán dado cuenta si han venido siguiendo mi trayectoria en blogger, así que ya me cayó el 20 de que nadie me las obsequiará (aunque siga con la esperanza). Maldigo a mi situación económica de pobre, pero sólo como desahogo, pues ni me retuerzo en la angustia de serlo ni pienso quedarme así para toda la vida, oh no.
Me he dado cuenta que todo es cuestión de tiempo. Si dispusiera de más horas por día, trabajaría y estudiaría, me quedaría tiempo para hacer ejercicio, para escribir, cantar, comer con mi familia, dedicarle tiempo a Saya y a salir con mis amigos; lo haría todo, energía y voluntad no me faltan, tampoco carezco de motivacióna. Por otro lado, también es cuestión de tiempo el hecho de que no pueda trabajar, pues requiero de haber terminado mi licenciatura para trabajos que prácticamente ya me están llamando; ayer me dijo una maestra que me recomendaba como psicólogo en no sé qué de relaciones comerciales para la empresa de software en la que trabaja, que la capacitación sería pronto fuera del estado y necesitaría de disponibilidad para viajar..., pero estoy en la escuela, en período de trabajos finales! Yo quería estudiar Psicología en la UVM/UVB porque sólo era una carrera de 3 años y 4 meses, por eso elegí el plan cuatrimestral, pero resulta que no me ha sido lo suficientemente corta; ya quiero trabajo y ya quiero dinero, y al mismo damn tiempo quiero que mi carrera sea más larga, porque siento que aún tengo muchísimo que aprender.
Puedo ser paciente, puedo hacerme a la idea de que cada cosa tiene su tiempo y ahora lo que estoy haciendo es estudiar, y dedicarme a eso. Pero resulta que no soy un ser puramente profesional, también soy social, también soy físico, también soy un puto materialista ambicioso, soy multitud en cuanto a ser, soy mucho y muchos, y en ocasiones me hace sentir realmente frustrado sólo estar empujando una de las partes que comprende mi espectro humano total. Hace pocos días, en la clase de Orientación Vocacional la maestra nos puso un dinámica en donde calificábamos en base a ciertos criterios cada una de estas partes del espectro humano, y si bien obtuve una gráfica decentemente alta en general, me di cuenta que mi área financiera estaba (está) por los suelos. Se nos invita a hacer algo al respecto, pero me resulta muy difícil pues si la quiero levantar se me caen las otras.

Por supuesto que debe haber alguna manera. Sé que los días son de 24 hrs. y ya, no es solución agregarles más, no es posible. Por supuesto que sé que he de poder hacer algo, pero de momento no se me ocurre qué. No me gusta que la gente presente quejas sin soluciones, es decir, fuera del contexto clínico de un psicólogo, donde es el pan de cada día; a veces me jode que la gente se queje y queje y no haga nada por solucionar su situación, y sin embargo hoy soy yo quien está en SU situación, quejándose y preguntándose qué hace, sin tener la respuesta. Oh, sí, yo también me puedo joder a mí mismo de vez en cuando, por qué no. xP

jueves, 15 de julio de 2010

Hip Hip Hurray por Argentina!

Y no porque golease a México, tampoco a modo de sarcasmo porque Alemania le bajara los humos. Se trata de algo mucho más importante, al menos para mí. 
Sucede que desde algunos 2 ó 3 meses vengo siguiendo desde Facebook a dos cuentas argentinas: el usuario Martín Caballero, un activista de los derechos LGBT; y la página A Favor de la Ley por el Matrimonio Gay, también activista. Ambas cuentas me han mantenido constantemente informado de movimientos referentes a su tópico en cuestión que se han venido realizando desde hace ya buen tiempo, y que hoy tuvieron una satisfactoria culminación. Hoy, después de casi 14 horas de debate, el senado en Argentina aprobó el proyecto que permite que personas del mismo sexo contraigan matrimonio, haciendo así que este país sea el primero en América Latina donde rige una ley de tal magnitud y envergadura. "La Cámara alta sancionó la norma esta madrugada, pasadas las 4, con 33 votos a favor y 27 en contra, además de 3 abstenciones" (www.lanacion.com.ar). No es sólo unión civil, es matrimonio para tod@s, así, con todo y errores semánticos. ¿A quién le importa realmente a final de cuentas, que le llamen como le llamen, cuando se trata de los mismos derechos para todos? 






Por alguna razón que no termino de especificar, el haberme enterado de este evento me llenó de una gran satisfacción, y también de alegría ajena. Digo que no la termino de especificar, porque no es que sea una de mis metas, acaso planes, contraer matrimonio (sea cual sea el sexo de la persona con quien lo hiciere); y califico la alegría como ajena, porque no es que yo viva en Argentina. Sin embargo, me da mucho gusto porque me hace suponer un avance positivo de la sociedad en general, me dice que el cambio está mucho más cerca de lo que se puede pensar, y me da aliento para creer que dicho cambio social, o cualquier otro que se desee hacer en pro de ideales comunes, es realizable cuando se ponen la voluntad propia y la persuasión en práctica. Es un buen putazo a la idea de "no puedes luchar contra el sistema".


Dejo esta reflexión que me encontré en Facebook, de alguna vez que en ella dejaron etiquetadas a las dos cuentas que antes mencioné. Pero antes apunto que no es que tenga algo en contra de los católicos (ni mucho en contra de la iglesia católica), es sólo que fue uno de los ejemplos que pudieron haber sido usados para el efecto que se deseó transmitir, y fue el que quien escribió la mencionada reflexión eligió.




Matrimonio entre Católicos


Estoy completamente a favor de permitir el matrimonio entre gente rara. 
Me parece un gran error, una injusticia intentar impedírselo.


No son enfermos. Y pese a que a muchos no les agraden o les parezcan 
extraños, son personas como cualquier otra y deben tener los mismos 
derechos que los demás.


Soy consciente de que muchos comportamientos y rasgos de carácter de las
personas católicas (religiosas) como su actitud casi enfermiza para con
el sexo pueden parecernos extraños a los demás. Se que incluso, a 
veces, podrían esgrimirse argumentos de salubridad publica contra ellos 
(como su peligroso y deliberado rechazo hacia el preservativo). Se 
también que muchas de sus costumbres, como la exhibición publica de 
imágenes de torturados puede incomodar u ofender a mas de uno; pero 
esto, no es razón para impedirles el ejercicio del matrimonio.


Algunos podrían decir que un matrimonio entre católicos no es un 
matrimonio real, porque para ellos es un ritual, y un precepto religioso
ante su dios, en lugar de la unión entre dos seres humanos. También 
dado que los hijos fuera del matrimonio están gravemente condenados por 
la iglesia y sus escritos, algunos podrían considerar que permitir que 
los católicos se casen, incrementaría el numero de matrimonios por “el 
que dirán”, o por la simple búsqueda de sexo(otra prohibición fuera del 
matrimonio), incrementando con ello la violencia en el hogar y las 
familias disfuncionales. Pero recordemos que esto no solo ocurre en los 
hogares católicos, y que dado que no podemos predecir el futuro, ni leer
la mente de los demás, no debemos, ni podemos juzgar la naturaleza de 
sus motivaciones.


Por otro lado, el decir que eso no es normal, que eso no es matrimonio y
que debería ser llamado de otra manera, no es mas que una forma un 
tanto despreciable de desviar el debate a cuestiones semánticas que no 
vienen al caso: aunque sea entre católicos los derechos del matrimonio 
son del matrimonio, y una familia es una familia.


Y con esta alusión a la familia paso a otro tema candente, sobre el que 
mi opinión, espero, no resulte demasiado radical: tambien estoy a favor 
de permitir que los catolicos adopten hijos.


Algunos se escandalizaran ante una afirmacion de este tipo. Es probable 
que se escuchen exclamaciones como estas: ¿católicos adoptando hijos?, 
¡esos niños podrían hacerse católicos!...a ese tipo de criticas 
respondo: si bien, podría ser cierto que los hijos de católicos(que 
crecen entre biblias, rezos, castigos, misas, etc..) tienen mayor 
probabilidad y riesgo de convertirse en fanáticos religiosos(al 
contrario que por ejemplo…hijos de futbolistas en futbolistas, hijos de 
escritores en escritores, hijos de psicólogos en psicólogos, o hijos de 
gays y lesbianas en homosexuales) ya he argumentado antes que los 
católicos son personas como las demás; y no obligaran a sus crios a ser 
lo que son ellos, y además, como es sabido, esos niños terminaran 
decidiendo en que tipo de seres se convertirán.


Pese a las opiniones y los indicios; no hay pruebas de que unos padres 
católicos estén peor preparados para educar un niño que los padres 
normales, ni de que el ambiente religiosamente inundado de un hogar 
puramente católico sea una influencia negativa para el niño, o que no le
permita formarse normalmente; además los tribunales de adopción juzgan 
cada caso individualmente, y es precisamente su labor determinar la 
legalidad de cada familia que desea adoptar.


En definitiva, y aunque le pese a algunos sectores, creo que los 
derechos que el matrimonio concede a las parejas (obra social, herencia,
etc..) debería permitírseles a los católicos…..exactamente igual que a 
los empleados, escritores, artistas, deportistas, u 
homosexuales….etc.….por la única razón, de que somos todos iguales. 


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Me encantaría algún día leer esta reflexión públicamente, ante un número considerable de personas. Claro, con las tildes bien acomodadas, y con algunas modificaciones menores para que suene un poquito (sólo un poquito) menos sarcástico, y por tanto, más serio.

sábado, 10 de julio de 2010

Everlasting Güiquend

Ya que este fin de semana ha sido bastante intenso me hirvieron las ganas de retroalimentarme.

JUEVES

Luego de una non grata cantidad de postergaciones por accidentes meteorológicos, el jueves fui al cine con mi amiguito nuevo Tony Armando. Estuvimos un rato aplastados en las mesitas de cinépolis, platicando muy equismente.Luego fuimos a dar la vuelta a Campestre y a que Tony Alberto se comprara cacahuates. Regresamos al cine y me hice de 2 refrescos y unos nachos. Vimos El Coleccionista, una peli muy gore tipo Saw, aunque mucho menos inteligente; algo chafona y estresante, pero esto último en el buen sentido, pues aparentemente era un estrés psicológico planeado que compensaba lo burdo del guión. Cuando terminó salimos y Tony Augusto me acompañó a tomar el micro hasta la parada, llovía un poco pero no le importó. :E Justo llegamos y así mismo el camión. Andar en él me mareó mucho, y para acabarla, la cosa pinche se descompuso en el boulevard. Por fortuna el desperfecto duró sólo unos minutos. Llegué a mi casa con algo de agua en los zapatos,  me cambié, me conecté y luego me dormí. 





VIERNES

Ayer fue la fiesta de Cely Bitch y Rigoabierto, que siempre no fue fiesta ni de ninguno de los dos en particular. Fue divertidísmo ver cómo todos en el salón nos echábamos mierda y discutíamos los unos con los otros porque estábamos divididos en nuestros planes de cómo festejar, en especial Alison, que argüía como posesa que habíamos quedados en empedarnos (ja!), que no mamásemos, que si habíamos quedado en algo respetáremos nuestras palabras (ja!), que por eso le caíamos mal y que le cagaba hacer planes con nosotros (ja!); toda estresada ella y según muy seria y dramática xDDD. Y bueno, primero que sería arriba de "Locura", luego que en casa de Alison, que no, mejor en el billar; no, yo no voy al billar!; sí, al billar... es más, luego a casa de Roberto y ya se empedann lo que quieran; mmm, bueno; que dice Roberto que en Cazadores! Ok... pero no tenemos dinero para Cazadores! D:, mejor el billar; no, mejor en casa de Alison... bueno ustedes se van a empedarse en casa de Alison y nosotros a divertirnos sanamente al billar; pero el caso es que convivamos todos juntos... bueno, vamos a lechones! Ahí está barato y si quieren pueden empedarse; mejor tacos orientales! Al Seven mejor... pero no que íbamos a empedarnos? No que íbamos a cenar y luego a casa de Celene? A casa de Celene! No, mejor a casa de Lucy; no, ellas no quieren estar en su casa, entiendan! Pues a Lechones... pero dice Max que ahí va puro viejito... a Cazadores entonces...? O qué opinan de la Vikina? Yo con cenar y pasarla me conformo D:; yo quiero ponerme hasta atrás, chingada madre...! And so on. Ya cuando había varios moretones en nuestros rostros y egos insultados, y que seguía otra clase, dijimos que nos veíamos en casa de Cely Bitch a las 9 y ahí decidíamos. Pedí me enviaran un mensaje cuando se hubieran puesto de acuerdo. Terminamos yendo al bar para viejitos, Lechones, que no era para viejitos y estaba 2-3. Me tomé una rica medias de seda y me comí una deliciosa hamburguesa lechona, la especialidad de la casa. No canté porque me dio pavor desentonar en el karaoke. :X Estuvimos hasta las 2 más o menos, algo equismente, pero divertido en ratitos. Llevamos a Cello por su bolsa, le pagamos a la taxista Alison por el servicio, luego nos dirigimos al Seven (Heaven). Debo confesar que mi parte favorita de la noche fue la comprendida por los trayectos en la calle, haciéndole cosquillas a Lucy, Luciérnaga de la mañana. Fue mi primera vez en Heaven, el antro gay de Vicky Ranch; estaba llenísimo de mariquitas revoloteando por doquier y lesbis en pleno faje. Nos fuimos por unas bebidas y luego hasta un lugar más o menos despejado donde bailamos a discreción. Me encontré con un bunche enorme de conocidos, unos sólo de vista, otros 2 que saludé. Salimos como a las 3:30. Regresamos a Lechones por el carro de Rigoabierto, quien junto a Lucy-fer, me fue a dejar. Por alguna razón me encanta llegar a casa a deshoras apestando a humo de cigarro, aunque al momento me fastidie que fumen cerca de mí. Me quité mis ropas, lavé mi cara y fui a dormirme cerca de las 4.





SÁBADO

Mi único plan era ir por una mochila al centro, para lo cual me dejaron mis apás' 700 pesotes. En el msn estuve viendo quién me acompañase, pero Félix bailaba, Raúl tenía clases de una cosa oriental con sables. En eso que se conecta Nerezontle, mi infalible. (:  Y bum, ella quería ir al cine; teníamos que compaginar proyectos para acabar todos felices. Mi futura mochila seguro no acabaría con mi presupuesto, así que estuve de acuerdo en ir con ella; además El Coleccionista no me había dejado con el mejor sabor de boca. Era la 1:04 cuando decidimos vernos a la 1:30 en Cinépolis, porque "Brothers" empezaba a la 1:40. Me bañé flashly, medio me arreglé y salí a trompicones de mi casa. En el camino decidía cómo irme. Caminando fue mi elección, hell, aunque hubiera unos 3 ó 4 km de por medio; si me ponía a esperar camión una de 2, 1: pasaba puntual y me dejaba en el cine a la hora, con una probable desviación estándar de 4 ó 5 mins.; o nunca en la vida pasaba y llegaba media hora después. Pensé que si me iba a pie dependería de mí llegar puntual, así que corrí y me cansé, luego caminé exahusto, volví a correr y llegué al 8. Ya me falta poco, gramaticé mentalmente, pero madres, todavía era un buen. Caminé protegiéndome del sol con mi sombrilla azul, desesperanzado pues ya eran las 2:25 y no parecía acercarme al destino. u.ú Le mandé un mensaje a Nerezontle, el pájaro de las 900 voces, diciéndole que llegaba en 5 mins., aunque bien sabía que tardaría un poco más. Pasando al Holiday Inn me dije: ya 'descansé' caminando lo suficiente, de aquí correré hasta cinépolis. Y corrí un tramote muy decente, pero no fue suficiente! Juro que casi caía desmayado (desde la mañana que sólo me había tomado un licuado de platano). Aún así seguí caminado. Eran las 2:44 cuando llegué trotando hasta Nere, con mi segundo aire. Entramos, yo hecho una fuente de sudor. Afortunadamente la película no había empezado aún. I loved it. No de principio a fin, pero el final me encantóóóóóóóó. Me salieron unas lagrimitas y si no hubiera estado acompañado tal vez sí lloro, así bien :'). Siempre es un placer, además, ver actuar a Jakey Gy de mi corazón. Fuimos a tragar a Conny's, ya que Doña Tota estaba llena. Acompañé a Nere a tomar su micro porque tenía que ir a la iglesia y me metí a ver las mochilas, pero ninguna me satisfizo. Agarré el camión que me deja en La Michoacana del 18 Hidalgo y luego me fui por toda esa misma calle buscando a ver qué me convencía. Me convenció una que estaba enfrente de Del Sol, dentro de la pequeña variedad de un vendedor de esos puestos que están en la calle, con techos de plástico y mercancía probablemente gringa de mayoreo. Me la compré y me largué según yo directo a mi casa, deshecho por tantísimo andar. Ah, pero en el camino me compré un gatorade, me encontré con Sebastián en "El Local" y platiqué un ratito con él; llegué a una revistería de segunda mano y me hice de 3 Men's Health. En mi casa tomé un delicioso baño de agua caliente y luego me eché a dormir.






Aunque disfruté como enano el finde, haré que mañana domingo sea todo un tanto más relax.




                                       



viernes, 9 de julio de 2010

Overcome

Oh, sí. Ahora soy un briago de la felicidad. De nueva cuenta, después de años de que no sucediera, ni siquiera tengo qué preguntarme cómo me encuentro, pues la satisfacción me resulta inherente; he notado que si en algún momento me siento mal de salud, o estresado, o enojado con algo o alguien, o temeroso, o desganado, o decepcionado de mi desempeño, o preocupado, o exhausto o etc., y alguien me pregunta que cómo estoy, no basta más que una milésima de instante para echar un clavado al fondo de mi ser y así sumergirme en una feliz poza de cristalinas y frescas aguas. Y entonces me sale un "Muy bien", sincerísimo, feliz y satisfecho. Sin importar mis estados en turno, el bienestar me acompaña silencioso y sin excusas. Si a veces me sale un "bieeeen", así, largucho, aparentemente desganado, no es más que un intento racional de mi mente por empatar el mal de salud, el estrés, el enojo, el cansancio y todo el etc.con mi sentir; pero ese intento es tan sólo racional, no hay en él emociones de por medio. 
Hoy, la emoción más pura, que soy yo mismo, me abraza por detrás, roza mi mejilla con la suya y me susurra dulcemente al oído: "Hola Éddy. Te reencontré", y es así como realmente me siento.

jueves, 17 de junio de 2010

Wanted

Pasaba el mediodía y estaba acostado en la cama de una de los cuartos inhabitados de mi casa, con intenciones de dormir unos minutos pues tenía la sensación de que me hacía falta. El sueño no llegó, pero sí una de esas cadenas de asociaciones de pensamientos tan recurrentes cuando nuestros ojos yacen cerrados y en cambio la mente se yergue activa. Esta cadena fue a parar a un recuerdo del día de ayer, cuando puse la mano sobre el vientre de una de mis compañeras de clase, embarazada, y sentí un golpecito (¿tal vez una patada?). Entonces evoqué la expresión de ella en esos momentos, conmocionada, y pensé "qué lindo ha de ser llevar una vida dentro de ti, que a la vez es tú; qué lindo ha de ser cargar con alguien pequeño que depende en su totalidad de tus cuidados, y a quien desde el principio de sus tiempos puedes ir moldeando con base en el afecto y en lo que sabes de la vida, depositándole esperanzas y al mismo tiempo convirtiéndote en las suyas, amándole", luego por arte de la magia de la conciencia y toda la información que en ella hay, así sin pensarlo gramaticalmente, se me prende el foco de que no soy mujer y por tanto jamás experimentaré esa dicha, al menos no en su totalidad; así me cayó Eureka en la azotea de mi cabeza, de nalgas, pero sin provocarme pesar alguno. Y enseguida pensé: "¡cómo me gustaría tener un bebé!", es decir, cómo me gustaría ser padre en un futuro, aunque no cargue a mi hijo dentro de mi vientre, al menos que me pertenezca, que hasta cierto grado dependa de mí, y que sea yo quien le dé ese amor y esos cuidados, Hell I'd love that. Y como en otras tantas ocasiones me dije a mí mismo que sería capaz de adoptar, pero que de preferencia no; me dije que no era que no quisiera tener un niño aunque fuera ya grandecito, pero lo que realmente deseaba era un bebé, un bebé desde la raíz de su concepción, un genuino fruto de mí  al que yo vea y participe en su conversión a niño, adolescente y etcétera, hasta donde mi vida me dé. Entonces surge el ¿cómo diantres? Cómo, Éddy, si te conozco , y eres todavía el que conozco, aquél que no tiene dentro de sus planes pasar el resto de su vida de lado de una mujer. Y como tampoco esta cuestión era un tópico nuevo, saltó de inmediato la idea de recurrir a alguna buena amiga, buenísima, para encargarle el nada fácil mandadito en el transcurso de 9 meses... ¿pero a cuál? Tendría que ser una mujer en quien yo confiare plenamente, una que le heredare una genética que me satisficiere, quien se alimentare sanamente, le demostrare cariño, quien fuere emocionalmente estable hasta cierto grado, quien no consumiere sustancias nocivas, quien me dejare verla casi todos o todos los días de su embarazo, permitiéndome a la vez hablarle por horas directo a su panza, cantarle y ponerle mi música favorita, hacerle cariñitos estúpidos, entre otras cosas menos importantes... pero sobre todo, quien al final de todo ese tiempo, luego de los horrores del parto, tuviere la capacidad de desprenderse de aquel pequeño ser que contuvo dentro de su propio cuerpo. ¿Existirá alguna mujer que cumpla con todos mis requisitos? ¿Habrá una sola en el mundo que pueda con el último de ellos? ¿La habría si le dijera que lo podría seguir viendo, que podría establecer vínculos afectivos con mi bebé, pero que definitivamente no tendría el derecho de reclamarlo como suyo ni mucho menos llevárselo de mi lado (excepto claro que él/ella ya tuviera edad y juicio para decidirlo por sí mismo)? ¿Confiaría esta mujer en mí? ¿Aumentarían las posibilidades si le prometiere lujos y comodidades durante su embarazo?

Pensé en todo eso y vine corriendo al Afterdramances, queriendo expresar públicamente (al menos en el inmenso espacio virtual) esta situación que literalmente, me quitó el sueño.