Venía con toda la intención de vomitar el cúmulo de sentimientos y sensaciones (en su mayoría angustiosos) que me me invaden, pero antes se me ocurrió leer la entrada pasada (Mi Vida Hoy) y fue así como me di cuenta que prácticamente todo lo que tenía que decir ya estaba dicho. No, no prácticamente todo, ha pasado mucho tiempo desde entonces, han ocurrido muchas cosas, algunas me han fortalecido y enseñado, otras tantas más me han lastimado, pero enseñado también. No todo está dicho porque lo que últimamente ha pasado en mi vida, aunado a la debilidad que implicaba mi vacío existencial, a mi carencia de filosofía, a mi insustancial sistema de creencias, ha terminado por quebrarme. No encuentro nada dentro del repertorio de salvavidas y pretextos que tenía en mi baúl del relativismo ideológico que me brinde un poco de cobijo. Estoy débil y herido en un páramo árido y hostil. ¿Dónde estás, mi baluarte, mi roca en altamar, mi fe? Me siento desesperado por aferrarme a algo, por resguardarme en algo.
Tengo esperanzas, aunque no sé de dónde salen; tengo fortaleza, aunque me siento ajeno a ella: no la reconozco cuando me invade. Mis esperanzas se proyectan a encontrar esa filosofía, a ver nacer ese sistema de creencias, a llenar ese abismo; mi fortaleza me lleva a seguir el sendero que ya he trazado más o menos para tales fines esperanzadores. Así es, ya tengo planes,y no obstante mi profunda tristeza he logrado empezar a realizarlos. Ya no me bastan las realidades estéticas y abrazables, ya no apunto solamente a lo material, pasional, terrenal. Anhelo una vida espiritual, aunque sigo ignorando si la quiero con un Dios o no. De momento no conozco otra forma de hallarla sino leyendo, pues no me atrae acercarme a los cultos religiosos.
Otra cosa que quiero es largarme de aquí, así que trabajaré y ahorraré tanto como me sea posible por unos dos años para empezar otra etapa de mi vida en un lugar donde pueda respirar con tranquilidad. Hace algunos meses había pensado que iría a una ciudad grande y progresista donde haría mi maestría en psicoanálisis para pronto retirarme a una, más modesta y tranquila, en la cual aplicar mi profesión, pero cercana para no dejar de ser parte del primer mundo ni de participar en sus adelantos (y para asistir a muchos conciertos), pero la verdad es que ya no estoy tan seguro de querer seguir con ese plan, igual y sí, igual y no.
Sí estoy seguro, por ejemplo, de que quiero terminar de editar mis novelas y cuentos y escribir unos cuantos más, aunque confieso, por más que lo quiera, no sé si vaya a publicarlos algún día.
Quiero estudiar botánica y zoología, y ya arranqué, dándole primero un llegue a biología básica para que no me digan y no me cuenten.
Quiero ganar mucho dinero para costear la vida de comodidades y belleza que sueño: el hermoso jardín, la hermosa casa, los largos viajes, los videojuegos, mis tarjetas de colección, las mascotas, la comida abundante, la caridad, el acceso a la salud, a la vanidad y a la tecnología; al fin tengo mi primer trabajo bien y aunque es temporal, algo así tipo por contrato, ya estoy buscando en qué más emplearme enseguida.
Quiero una pareja de toda la vida y quiero formar una familia con ella. Quiero sentirme respaldado por esta unión, protegido y amado; quiero desde luego, respaldar, proteger y amar recíprocamente. Quiero que mis hijos crezcan sin la incertidumbre que siempre me ha aquejado: que sepan que lo que espero de ellos es amor y nada más, expresándolo hacia donde deseen y como lo deseen; que se sepan mi orgullo no importando nada, que se sientan aceptados no importando nada.
Quiero trascender, ser eterno, quiero que mi conciencia no se pierda, ¡le temo tanto a perderla! Quiero mi vida espiritual, quiero regresar a psicoanálisis. Tristeza, fortaleza, vacío y esperanza, vaya combinación.
Tan tan por ahora.
1 comentario:
creo que necesitamos urgente juntacion!!! jeje...
La verdad, así está llena la vida de incertidumbres y los planes, son un chiste...
No sé que tan escéptico seas en estos momentos, pero dice un proverbio que si quieres hacer que Dios se ría cuéntale tus planes.
Tal vez y esa espiritualidad esté en Él, no necesitas ser tan religioso, sólo conocerlo y tomar esa filosofía de amar y nada más...
Es mi muy humilde opinión...
que andes genial... tqm :D <3
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